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  • Foto del escritorJulio Letelier Monge

¿Y cuando llega el reconocimiento? And when does recognition come?

(Español/English)


Darlo todo sin recibir reconocimiento puede ser una experiencia emocionalmente agotadora. Imagina invertir tiempo, esfuerzo, energía y pasión en algo que te importa profundamente, solo para encontrar que nadie parece notar tu dedicación. La falta de reconocimiento puede despertar sentimientos de frustración, pena y decepción, dejándote con la pregunta: “¿Por qué lo hago si nadie lo aprecia?”



Es natural sentir esa mezcla de emociones negativas cuando tu arduo trabajo pasa desapercibido. La frustración puede manifestarse como resentimiento o desánimo. Puedes sentir que tus esfuerzos no tienen sentido o que tus contribuciones no son valoradas. Esto puede llevar a la autocrítica y a dudar de tu propio valor. La pena y la decepción son también parte del proceso. Es como si te hubieran quitado algo, una recompensa emocional que esperabas recibir pero nunca llegó. Puede ser desmoralizante y dejarte sintiendo que todo tu empeño fue en vano.



Pero aquí es donde entra el mensaje positivo: aunque el reconocimiento externo es importante, la verdadera recompensa debe venir de tu interior. Dar todo de ti sin esperar nada a cambio es un acto de integridad y autenticidad. Muestra que te esfuerzas por algo porque realmente te importa, no porque esperas recibir elogios. Tus esfuerzos, aunque no siempre visibles para otros, tienen un impacto. Quizás no lo veas de inmediato, pero están ahí, haciendo una diferencia, aunque sea pequeña. Cada paso que das hacia adelante, cada desafío que superas, es un testimonio de tu resiliencia y fortaleza. Aunque no recibas reconocimiento externo, te estás construyendo a ti mismo, desarrollando habilidades, aprendiendo lecciones valiosas y fortaleciendo tu carácter. Tu valor no depende de la aprobación de otros, sino de la confianza que tienes en ti mismo y en el propósito que persigues.



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Giving your all without receiving recognition can be an emotionally draining experience. Imagine investing time, effort, energy, and passion into something you care deeply about, only to find that no one seems to notice your dedication. Lack of recognition can stir up feelings of frustration, grief, and disappointment, leaving you wondering, “Why do I do it if no one appreciates it?”



It's natural to feel that mix of negative emotions when your hard work goes unnoticed. Frustration can manifest as resentment or discouragement. You may feel that your efforts are meaningless or that your contributions are not valued. This can lead to self-criticism and doubting your own worth. Grief and disappointment are also part of the process. It's like something has been taken away from you, an emotional reward that you expected to receive but never came. It can be demoralizing and leave you feeling like all your efforts were in vain.



But this is where the positive message comes in: although external recognition is important, the true reward must come from within. Giving your all without expecting anything in return is an act of integrity and authenticity. It shows that you put effort into something because you really care, not because you expect praise. Your efforts, while not always visible to others, have an impact. You may not see it right away, but they are there, making a difference, however small. Every step you take forward, every challenge you overcome, is a testament to your resilience and strength. Even if you don't receive external recognition, you are building yourself, developing skills, learning valuable lessons, and strengthening your character. Your value does not depend on the approval of others, but on the confidence you have in yourself and the purpose you pursue.




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